Mermelada de tomates

 

Preparamos la mermelada de tomates poniendo en un recipiente, al fuego, unos tomates sin piel ni pepitas y troceados, junto con algo menos de la mitad de su peso en azúcar. Para que nos hagamos una idea podemos hacer la siguiente proporción: 

Para un kilogramo de tomates limpios de piel y pepitas pondremos 400 gramos de azúcar.

A continuación vamos moviendo el conjunto, en el fuego, hasta tener la consistencia de mermelada, la cual deberá tener un rendimiento aproximado de 51,8%.

Una vez hecha la mermelada, la dejamos enfriar y la reservamos.

NOTA: Como los taninos, que son los causantes del color, están en la piel, es por lo que deberemos raspar bien esta para sacarle toda la pulpa que podamos, pues en ella está el color que luego va a tener la mermelada.

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