Las cantidades que emplearemos para cuatro raciones serán las siguientes:
– 250 gramos de harina de fuerza
– 100 cc. de agua
– 50 cc. del aceite del refrito
– 12.5 gramos de levadura fresca
– 2% de sal respecto de la harina
Como vemos es una masa levada del tipo 5/3; es decir, cinco partes de harina por tres de agua. La diferencia está en que en vez de ponerle un chorreón de aceite utilizaremos el aceite del refrito y luego lo deducimos del agua a poner.
Comenzamos refriendo en un poco de aceite una cebolla, un pimiento verde y un trozo de pimiento rojo. Cuando lo tengamos bien refrito apartamos del fuego y lo colamos para recoger el aceite, que dejaremos templar para, posteriormente, utilizarlo en la masa.
Hacemos ahora la masa poniendo 250 gramos de harina tamizada en un bol, le ponemos la sal, homogeneizamos y le hacemos un cráter en el centro. Ponemos a continuación, dentro del cráter, la levadura disuelta en parte del agua templada, el resto del agua y el aceite del refrito. Ahora vamos mezclando todo desde dentro hacia fuera, hasta tener todo bien mezclado. Luego pasamos la masa a la mesa de trabajo y amasamos hasta darle el punto. Hacer a continuación una bola con la masa y darle unos cortes en la superficie en forma de cruz. Dejarla tapada en el mismo recipiente y en un sitio seco y lejos de corrientes de aire el tiempo suficiente hasta que la masa leve al doble de su volumen. A continuación sacamos la masa y amasamos nuevamente para quitarle el aire acumulado durante la fermentación y dividimos la masa en dos partes.
Extendemos con el rodillo una de las partes hasta dejarla de un grosor de unos 2 a 3 mm. y la pasamos a la placa del horno, que deberá estar forrada de papel de aluminio y con un poco de harina esparcida por su superficie. Encima de la masa pondremos el relleno de cebollas y pimientos bien esparcidos; encima de éste colocamos la proteína, que en este caso son las sardinas crudas, limpias y sin cabeza, abiertas y sin la espina central.
Damos por los bordes de la masa con una brocha yema de huevo batida y colocamos la otra mitad de la masa encima, tapando todo el relleno.
Es muy importante que la masa de la empanada no suba en el horno para lo cual hay que pinchar con un tenedor la masa de abajo antes de ponerle el relleno y luego hacer lo mismo con la masa de arriba; pero aquí es mejor hacer una chimenea en el centro o bien utilizar la punta de un cuchillo haciendo varios cortes para que no solo no suba, sino que, además, ayude a que salgan los vapores que se formen dentro.
Terminamos cortando los bordes, sellándolos con la ayuda de un tenedor y pintando toda la superficie con yema de huevo batida.
Con los retales de la masa que sobren se pueden hacer unas tiras y luego utilizarlas para decorar la empanada.
Meteremos la empanada en el horno precalentado a 200º C durante unos 30 a 40 minutos, debiéndola poner mas bien baja, en la bandeja del horno, para darle suelo y ponerle una bandeja encima para que no se dore antes de estar cocida.
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