Nosotros en esta receta lo vamos a presentar en forma de bolitas de queso blando revestidas de sésamo tostado; y conservadas en aceite de oliva virgen extra.
Ingredientes para 10-12 bolitas de 2-3 cm. de diámetro:
– 2 yogures cremosos naturales de vaca
– sésamo para rebosar
– aceite de oliva para conservar
– sal
Instrucciones:
Colocamos una tela más bien tupida en un colador que pondremos a su vez sobre un bol, pero procurando que no roce el fondo del recipiente.
Vertemos los dos yogures sobre la tela, le ponemos un pelín de sal, lo tapamos para que no se resequen, y metemos el conjunto dentro del frigo por un tiempo de 24 a 36 horas para que vayan soltando el suero por gravedad. Irá apareciendo líquido por debajo que iremos eliminando de vez en cuando; y así vamos comprobando el estado de concentración que va adquiriendo el yogur a medida que se va desuerando.
Cuando el yogur tenga la consistencia que queramos lo quitamos de la tela. En nuestro caso lo habremos dejado lo suficientemente seco como para poder hacer bolitas con él. Estas bolitas las haremos cogiendo porciones de yogur con una cucharita; y con los dedos mojados en aceite, iremos dándole forma de bolas, que luego las recubriremos de semillas de sésamo con la ayuda de una taza, donde hemos depositado las semillas; e iremos metiendo las bolas, una a una; luego, moviendo la taza, haremos que se impregnen de semillas toda su superficie.
Todas las bolitas formadas las conservaremos en un tarro cubiertas de aceite de oliva hasta el momento de su consumo.
NOTAS: Hemos hecho esta receta con leche de vaca; pero también podríamos haberla hecho con leche de cabra u oveja.
También hemos hecho esta receta con yogur comercial, pero podríamos haberla hecho con yogur casero, con la ayuda de la yogurtera.
En la realización de esta receta no debemos prescindir del paño, además del colador, para filtrar el yogur y extraerle el suero, porque los coladores son poco tupidos y dejan pasar mucha sustancia con el suero.
Al quitarle el suero para hacer esta receta la cantidad inicial de yogur merma considerablemente; alrededor de un 40%.
No conviene usar un aceite de oliva de sabor acusado; es mejor usar un virgen extra de muy poco o nada de sabor; porque el sabor del aceite acaba penetrando en las bolitas y desvirtúa el suyo propio.
Bien conservado en tarro de cristal, sin refrigerar y cubierto de aceite, el labneh nos puede durar al menos un mes.
El labneh es un acompañamiento fantástico para verduritas crudas cortadas en bastones (crudités); para todo tipo de panes (sobre todo el de pita), para las frutas frescas, etc.
Deja un comentario