La salsa rouille es una salsa de la cocina provenzal y su nombre traducido al castellano significa “herrumbre”, porque el azafrán y el pimentón que lleva entre sus ingredientes le confieren ese color parecido al óxido de hierro.
Esta salsa es derivada de la mahonesa y no es más que una mahonesa con ajo, o una salsa alioli con huevo, a la que se le suele añadir azafrán, pimentón, y a veces, migas de pan para espesarla más.
Es muy común servir la rouille con la sopa Bullabesa y para acompañar mariscos y pescados en general.
Ingredientes:
– 2 ajos
– 1 yema de huevo
– 150 cc de aceite de oliva
– unas hebras de azafrán
– una pizca de pimentón
– Sal
Elaboración:
Comenzamos poniendo en el fondo del mortero los ajos pelados junto con un poquito de sal y unas hebras de azafrán; lo majamos bien hasta el punto de tenerlo prácticamente todo casi líquido. Adicionamos la yema de huevo y seguimos moviendo para disgregarla bien y uniformar la mezcla. Ahora vamos añadiendo aceite, al principio muy poco a poco, y sin dejar de mover para ir formando una mahonesa; luego podemos hacerlo con chorros de aceite mayores hasta tener la mahonesa hecha, o un alioli, según se mire. Finalmente, le ponemos una pizcas de pimentón y ya la tenemos.
NOTA:
Hay quien le añade pan, quienes le ponen pimientos choriceros, e incluso pimentón picante; pero para nosotros eso no es necesario.
En verano ya sabemos que el huevo crudo no debemos utilizarlo, y entonces podemos partir de salsa mahonesa comprada, de la que a unos 200 cc de la misma le adicionamos azafrán molido, un par de ajos majados y algo de pimentón molido. Homogeneizamos la mezcla y ya la tenemos terminada.
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