Sopa de espárragos blancos

 

Abrir una lata de espárragos blancos que sean gordos y cortarles las yemas, como unos tres centímetros de longitud a partir de las puntas. Reservar estas yemas. El resto de los espárragos los troceamos y los metemos en la trituradora junto con el agua de la lata y un buen chorro de aceite de oliva. Molerlo todo poniéndole un poco de hinojo verde picado y ajustarle el punto de sal. Meterlo en el frigo para enfriar bien la sopa obtenida antes de servirla. Si estuviera muy densa podemos ponerle también un poco de agua al conjunto; pero siempre teniendo en cuenta que las cantidades tanto de agua, como de sal y de aceite, deberán ser a nuestro gusto.

En un plato hondo pondremos tres yemas de espárragos de las reservadas, de forma vertical y con las puntas hacia arriba. Junto a las yemas de espárragos pondremos también una yema de huevo de codorniz; un poco de hinojo esparcido por el fondo del plato y un poco de pimienta negra recién molida.

En el momento de servir verter la sopa en el plato, pero sin que llegue en ningún momento a tapar la yema del huevo de codorniz, que deberá estar cruda. Finalmente, pondremos por la superficie de la crema un finísimo hilo de aceite de oliva en forma de espiral.

NOTA: Para conseguir la yema de huevo de codorniz en cada plato lo mejor es cascar el huevo en un plato aparte y luego, con la ayuda de una cucharilla, extraer la yema y depositarla en cada plato de la sopa.

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