Para hacer este guiso, donde el mar está representado por las gambas y la montaña por el gurumelo, necesitaremos; por persona, los siguientes elementos: un gurumelo, una alcachofa, una docena de gambas y ciento cincuenta gramos de guisantes del tiempo.
En una sartén con tapa, suficientemente amplia, empezamos haciendo un refrito de ajos, cebollas y pimientos verdes. Cuando tengamos todo bien pochado añadiremos una cucharada o dos de tomate frito y movemos el conjunto para mezclarlo todo bien. A continuación metemos las alcachofas peladas y cortadas a cuartos u octavos, según sean de grandes. Sofreímos las alcachofas un poco y añadimos los guisantes desgranados. Cubrimos, ahora , de agua y cocemos el conjunto a fuego lento hasta que los guisantes empiecen a ponerse tiernos. En ese momento añadimos los gurumelos, limpios y laminados, y dejaremos cocer de diez a quince minutos más. Finalmente ajustamos la sal, reducimos el caldo, colocamos las gambas peladas, tapamos y apagamos el fuego.
A los cinco minutos de reposo tenemos el guiso terminado y ya podremos apartar en los platos correspondientes, poniéndole un poco de perejil picado por encima inmediatamente antes de llevarlos a la mesa.
NOTA: Este guiso no lleva ninguna especia, ni tampoco caldo, ya que se guisa con agua. No debemos caer en la tentación de ponerle un caldo hecho con las cabezas de las gambas, como se hace normalmente, para cocer en él las verduras; ya que este caldo mataría el sabor de los gurumelos.
NOTA: En verano, los gurumelos tienen que ser congelados; si los congelamos en el mes de febrero, ahora podemos disponer de unos buenos gurumelos para este guiso.
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