El boletus edulis es un hongo muy aromático que aquí vamos a hacer a la plancha, como si de un solomillo se tratara.
Primeramente lo vamos a limpiar con la ayuda de un paño húmedo para quitarle la tierra que pudiera tener el sombrero; y si fuese necesario, lo limpiaremos con un poco de agua del grifo, pero poniendo el sombrero de forma vertical y con la parte convexa hacia arriba, para que el agua no le penetre en el interior de las esporas y la absorba el propio hongo. A continuación y con la ayuda de un cuchillo, limpiaremos el pié de la tierra adherida al extremo inferior; luego, con el mismo cuchillo, rasparemos todo el tallo para limpiarlo por entero. Una vez limpios todos los hongos los cortaremos con un cuchillo bien afilado en filetes de un centímetro de grosor, a todo lo largo de los mismos.
Poner una plancha al fuego con un poco de aceite de oliva esparcido por encima e ir haciendo los hongos, vuelta y vuelta, de forma que se doren ligeramente; y cuando se presionen con la yema del dedo, cedan ligeramente a la presión.
Cuando los saquemos de la plancha y los pongamos en la fuente de servir les pondremos por encima un poco de sal en escamas ( sal Maldon ) y una hierba fresca que aporten color y frescura al plato que, en nuestro caso hemos puesto canónigos, pero que podría muy bien ser cualquier otra. Terminar con un fino hilo de aceite de oliva por encima para abrillantarlos antes de llevarlos a la mesa.
NOTA: En los boletus las esporas que están debajo del sombrero suelen ser blancas o amarillentas cuando son jóvenes; y marrones cuando son viejos. Las esporas marrones de boletus viejos suelen ser tóxicas, por lo que se recomienda, en este caso, quitárselas antes de cocinarlos.
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