Sopa de ajos y tomillo

Hacer un caldo de verduras de la siguiente forma:

Se confita en aceite de oliva ajos, cebolla, puerros, apio y nabo o zanahoria; todo muy picadito y a fuego muy lento. Cuando tengamos hecho esto le pondremos el agua y las yerbas aromáticas  (perejil, laurel, puerros, apio, tomillo seco, sal y pimienta). Dejar que hierva todo a fuego lento unos quince minutos, luego dejar que repose en infusión; y finalmente, filtrarlo por una muselina, desgrasarlo y reservarlo.

Por otro lado, tostamos rebanadas de pan de molde integral cortadas con el cortapastas cilíndrico, tantas como el doble de comensales que tengamos, les restregamos ajo crudo por ambas caras y las reservamos.

Hacemos huevos de codorniz a la plancha; tantos como tostadas, luego los cortamos en redondo con el cortapastas. Colocamos cada huevo encima de cada tostada y los vamos depositando dos en cada  plato.

Hervir el caldo de verduras con tres ajos enteros, pelados, por cada comensal y una ramita de tomillo en flor durante quince minutos; al cabo de los cuales sacamos los ajos y los cortamos por la mitad a lo largo, poniendo en cada plato tres mitades de ajo.

Servimos poniendo en cada plato las dos rodajas de pan con los huevos de codorniz encima, los tres medios ajos, unas ramitas de tomillo en flor y un chorreoncito de aceite de ajos por encima, por un lado; y el por otro, llevamos a la mesa la sopera con el caldo y, ya en la mesa, lo vertemos en los platos.

NOTA 1: El aceite de ajos lo hacemos metiendo en la misma aceitera unos cuantos de dientes de ajos crudos y pelados y lo tenemos ahí una semana.

NOTA  2: El tomillo verde o tomillo en flor no debe faltar, pues es el alma de la sopa. Si no disponemos de él, mejor es no hacerla y dejarla para cuando lo tengamos. Esta hierba es como la hierbabuena en las sopas que las llevan, dan un sabor especial y, sin ellas, las sopas son otra cosa.

 

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