Garbanzos con tagarninas

Los garbanzos con tagarninas, también llamado potaje de tagarninas, es una receta de la comarca de la Janda en Cádiz, que junto con las tagarninas esparragás y el revuelto de tagarninas, forman lo que podemos llamar la trilogía clásica de esta verdura; y que si en un principio fue comida de pobres, hoy se cocina ya como un clásico de la gastronomía andaluza.

Ingredientes para dos comensales:

– 150 gr de garbanzos

– 120 gr de tagarninas limpias y troceadas

–     1 patata pequeña

–     3 dientes de ajo

–     1 hoja de laurel

–     1 chorrito de vino fino de Jerez

–     1 rebanada de pan frito

–     1 ñora (opcional)

–     1 cucharadita de pimentón (dulce o picante)

–     1 cucharadita de comino molido

–        aceite de oliva 

–        sal 

Preparación:

La noche anterior ponemos los garbanzos en remojo en un bol.

Comenzamos poniendo la ñora en remojo en agua templada y abierta para que el agua penetre en el interior.Cuando tengamos la ñora reblandecida le sacamos la pulpa y la reservamos.

Ponemos ahora una olla al fuego con agua, y cuando empiece a tomar calor, agregamos los garbanzos, las tagarninas, la patata en cachelos y la hoja de laurel. Ponemos en principio el fuego fuerte para poder desespumar cómodamente cuando levante el hervor; luego ya podemos bajar el fuego y seguir cocinando.

Paralelamente, ponemos una sartén con el aceite al fuego, y freímos los ajos  pelados junto con la rebanada de pan. Cuando tengamos el pan y los ajos fritos apartamos la sartén del fuego; y sacamos el pan y los ajos a un mortero. Añadimos al aceite de la sartén el pimentón; y para que no se nos queme, movemos y echamos rápidamente el contenido de la sartén en la olla. 

El pan frito junto con los ajos y un poco de sal lo majamos en un mortero, le adicionamos el comino molido y la pulpa de la ñora; lo diluimos con un poco de vino y caldo de la cocción, y lo integramos en la olla.

Seguimos cocinando en olla normal durante una hora a hora y media; hasta que los garbanzos estén tiernos y nuestro guiso quede listo.

Antes de servir ajustaremos la sal y dejaremos reposar durante media hora; para que se unifiquen los sabores y el guiso llegue a la mesa a una temperatura óptima para su degustación.

NOTA: Aquí hemos hecho la versión que creemos se ajusta más a los tiempos de escasez que provocó su invención; pero hoy se acostumbra acompañar a este potaje con elementos más acordes con los tiempos: carnes de cerdo, chorizos, morcillas,… y más variedad de verduras.

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