Risotto con rebozuelos

Poner la mitad en peso de rebozuelos que de arroz, que deberá ser de tipo bomba, alborio o carnaroli; es decir, de grano redondo.

Empezamos calentando el agua o el caldo de verduras por un lado, y por el otro, haremos un refrito de puerros en mitad de aceite y mitad de mantequilla. Cuando tengamos los puerros refritos pondremos los rebozuelos limpios y los saltearemos también. A continuación ponemos el arroz que refreiremos hasta que cambie de color. Una vez tengamos el arroz salteado junto con todo lo demás, pondremos un chorreón generoso de vino blanco y esperamos a que el alcohol evapore.

Cuando tengamos el arroz seco vamos añadiendoel caldo o agua caliente, poco a poco, y vamos moviendo el arroz para que vaya soltando el almidón. A medida que el arroz vaya absorbiendo el caldo, vamos añadiendo más cantidad, hasta que tengamos al arroz tierno, en el punto «perla», que es ese punto en donde tenemos el arroz tierno pero aún le queda un punto duro en el centro del grano. Ahora le ponemos un vasito de leche o de nata y movemos el conjunto para obtener, al mismo tiempo que termina de ponerse tierno, un arroz cremoso. Una vez el arroz en su punto de cremosidad y tierno, apagamos el fuego y terminamos la preparación poniéndole un poco de queso Parmesano rallado por encima, y emplatamos.

NOTA: Para hacer este plato lo mejor es emplear rebozuelos pequeños, para poder ponerlos enteros, que así tienen más vista; pero en caso de no disponer de ellos pondremos rebozuelos mayores, los cuales los cortaremos por la mitad a lo largo.

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