Poner en una sartén al fuego un par de cucharadas de aceite de oliva y cuando lo tengamos caliente le ponemos en su interior una docena de pimientos de Padrón y tapamos la sartén, dejando que se hagan a fuego más bien fuerte. Cuando tengamos los pimientos dorados por un lado les damos la vuelta y dejamos, tapada nuevamente la sartén, para que se hagan por el otro lado.
Una vez estén los pimientos doraditos y blandos les escalfamos un par de huevos camperos, le ponemos la sal y volvemos a tapar la sartén, dejándola ahora unos cuatro minutos tapada para que se hagan los huevos.
Para servir podemos apartar en dos platos llanos las porciones equivalentes o llevar la sartén a la mesa e irse sirviendo de ella ambos comensales, pues la comida es para dos, como ya habremos observado.
Deja un comentario