Esta receta es para dos comensales; si queremos para más haremos las proporciones.
En primer lugar haremos la salsa pochando en un fondo de aceite de oliva media cebolla cortada en bronoise junto con un par de ajos laminados. Cuando tengamos la cebolla bien pocha y empezando a tomar color le añadimos 200 cc de nata líquida con más del 35% de materia grasa. Movemos el conjunto y lo dejamos que se concentre al fuego hasta que adquiera la consistencia de una salsa. Ahora le ponemos pimienta negra molida, una cucharadita de orégano seco y ajustamos el punto de sal. Finalmente le añadimos un par de cucharadas de alcaparras y reservamos la salsa en caliente.
Coger ahora un solomillo de cerdo, limpiarlo bien de grasas y nervios y cortarlo en medallones de un dedo de grosor. Pasar estos medallones por la plancha bien caliente y con una gota de aceite hasta dorarlos por ambas caras. Ponerles un poquito de sal y de pimienta por una de sus caras y pasarlos a los platos de servir, donde lo bañaremos con la salsa y lo acompañaremos con unos rábanos.
NOTA: Reservar unas alcaparras para ponérselas a la salsa finalmente por encima.
Deja un comentario