Esta es una de las muchas recetas que aportan, por su sencillez y rapidez de ejecución, lo que podríamos llamar un descanso en el trabajo diario de la cocina.
Cocer unas patatas cortadas en trozos gruesos. Por otro lado, cocer también unas acelgas junto con sus pencas troceadas. Una vez cocidas apartarlas, escurrirlas y reservarlas, tanto las patatas como las acelgas y sus pencas.
Hacer una ajada gallega; para lo cual freímos en aceite de oliva ajos laminados y un buen pimentón, junto con unos dados de jamón serrano.
Juntar las patatas y las acelgas en una fuente o en los platos individuales y ponerle la ajada por encima, sirviéndolo a continuación.
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