Todos sabemos que una ensaladilla se hace mezclando un puré de patatas cocidas; una vez a temperatura ambiente, con salsa mahonesa. Luego se le pone verduras cocidas, como guisantes, zanahorias, algunos encurtidos y huevos duros.
Nosotros, en nuestra casa, solemos introducir algunas variantes que a nosotros nos dan un buen resultado y que queremos compartir:
1.- Las patatas las cocemos con su piel. Es decir, las lavamos y las cubrimos en agua con un puñado de sal y las ponemos al fuego. Si las patatas las peláramos y las troceáramos nos tardarían en ponerse tiernas unos veinte minutos, pero si las ponemos enteras con su piel tardarán entre cuarenta y cinco minutos y una hora; pero luego cuando las pelemos conservarán mejor su sabor sin diluirse.
2.- La mahonesa de bote que compramos la ponemos en un bol y le vamos añadiendo aceite de oliva, poco a poco, y moviendo enérgicamente para mantener la emulsión, hasta que se vuelva menos densa y más ligera. De esta manera su sabor será más parecido a una mahonesa casera, y por lo tanto mejor.
3.- Las zanahorias las encurtimos nosotros, como ya sabemos hacer por recetas anteriores, y luego las troceamos muy finamente y las mezclamos con el puré de patatas y la mahonesa.
4.- Los encurtidos (aceitunas rellenas de anchoas, pepinillos y piparras) los ponemos troceados encima a modo de decoración.
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