Grissini

Los grissini o palitos de pan en castellano, son un acompañamiento italiano que es ideal para los aperitivos, entremeses, tapas, etc., incluso también para comerlos solos viendo una película, por ejemplo; y para un picoteo que se nos ocurra en cualquier momento.

Ingredientes para dos hornadas:

– 300 gr de harina de trigo de todo uso

– 125 gr de agua

–   50 gr de aceite

–     7 gr de levadura prensada

–     5 gr de sal

–        sésamo y semillas de amapola (opcional)

Elaboración:

Colocamos la levadura en un bol y le añadimos el agua a temperatura ambiente; removemos hasta diluir a la levadura y a continuación ponemos la harina y la sal. Removemos, y cuando veamos que la harina haya absorbido todo el líquido añadimos el aceite, y seguimos removiendo hasta formar una masa. Le damos forma de bola y la dejamos reposar durante veinte minutos, para que se humedezcan debidamente las partículas de harina y la masa adquiera elasticidad.

Sacamos la masa y amasamos durante cinco minutos, o hasta que se vuelva lisa y uniforme. La volvemos a meter en el bol, tapamos y dejamos levar hasta que duplique su tamaño, cosa que hará en aproximadamente 40 minutos a una temperatura de unos 27ºC. A continuación deshinchamos la masa y dejamos que vuelva a subir, lo que tardará otros 40 minutos.

Sacamos la masa y la dividimos en dos partes haciendo con ellas sendos rulos; uno de ellos lo reservamos, y trabajamos con el otro estirándolo hasta formar una lámina de medio centímetro de grosor y lo más rectangular posible. Ahora espolvoreamos con sésamo por las dos caras, pasándole el rodillo por cada cara para afianzar a las semillas. Tapamos la masa y la dejamos en reposo durante 20 minutos.

Mientras descansa la masa encendemos el horno a 200ºC con “calor arriba y abajo”.

Cuando la masa haya descansado la cortamos en tiras de medio a un centímetro de espesor y las vamos poniendo, retorcidas, encima de un papel de horno.

Las metemos en la guía más baja del horno; la que está debajo del carro, y las horneamos durante 20 minutos, hasta que queden a nuestro gusto.

Mientras horneamos estas tiras hacemos lo mismo con la otra mitad de masa que hemos reservado, pero a esta le pondremos semillas de amapola.

Cuando saquemos los grissini (palitos de pan) del horno, los ponemos encima de una rejilla para que se enfríen, antes de guardarlos en un sitio hermético para que se conserven durante unos días, sin perder nada de sus características. 

NOTA: Podemos espolvorear o no los grissini con cualquier otra semilla.

Es importante hacer notar que no hay que dorar en exceso los grissini, porque al mismo tiempo que se doran por fuera, se están también dorando por dentro; y pueden llegar a coger un sabor a quemado no agradable. Así que ¡¡ojo con esto!!

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