En este guiso vamos a poner todas las verduras que sean del tiempo y a las habas, que ahora son muy tiernas, las vamos a guisar con sus vainas, que las hacen más ricas.
Hacemos un refrito de ajos laminados; cebollas, puerros y apio en brunoise, zanahoria en rodajas y tomates picados sin la piel. A continuación, ponemos una hoja de laurel y un poco de vino blanco, que dejaremos reducir pero no del todo; y seguimos añadiendo los guisantes, las habas con vainas y las alcachofas cortadas a cuartos u octavos, según tamaños. Dejamos todo tapado y a fuego lento, hasta que las verduras estén tiernas. En ese momento le ponemos unos pimientos rojos, verdes y amarillos, cortados en cuadrados de uno a dos centímetros de lado; y dejamos que cuezan hasta que estén «al dente», en cuyo momento ajustamos el punto de sal y apagamos el fuego.
Para terminar, pondremos en la cazuela donde estemos haciendo el guiso, una corona hecha con cuartos de huevos duros y lo damos por terminado, llevándolo así a la mesa para que gocen los invitados.
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