Berberechos al vapor

Los berberechos, como todos los bivalvos que están recién sacados del mar, hay que depurarlos antes de abrirlos; con el objeto de quitarles la tierra que traen en su interior, que puede ser muy molesto si nos lo llevamos a la boca con ella. En Galicia a este proceso se le llama desbabar a los berberechos, y consiste en meterlos en agua de mar durante unas tres horas, cambiándole el agua cada hora, para que ellos mismos vayan filtrando el agua limpia al mismo tiempo que van soltando la tierra que traen. A veces nos encontramos en sitios que no es posible tener agua de mar y entonces deberemos recurrir al siguiente recurso: ponemos en un bol abundante agua fría y un buen puñado de sal gruesa (unos 6 gramos de sal por litro de agua). De esta manera los berberechos tragan el agua con la sal creyendo que es agua de mar y expulsan la tierra que traen en su interior. También es muy común en los mercados que nos vendan los berberechos ya depurados, en cuyo caso no hay que hacer nada al respecto; solo enjuagarlos muy bien con agua dulce antes de abrirlos.

En cuanto a la manera de hacer los berberechos no hay una sola sino muchas: hay gentes que solo utilizan para abrirlos agua de mar, otros utilizan solo agua dulce; hay otros que utilizan vino blanco de la zona; los hay incluso que los aderezan con ajo y perejil; sin embargo nada de lo dicho hacemos en nuestra casa. Para nosotros el abrir los berberechos es más sencillo que todo eso; pues solo hacemos uso de una sartén con tapa, le ponemos en el fondo un hilo de aceite de oliva virgen extra y la ponemos al fuego. Cuando el aceite está bien caliente echamos los berberechos bien escurridos del agua dulce del enjuague y tapamos. En un par de minutos destapamos y movemos bien para que los que no se hayan abierto aún lo hagan rápido; y cuando veamos que ya están todos abiertos los llevamos a la mesa rápidamente y en la misma sartén. Es muy importante que los berberechos se coman recién abiertos, es como mejor están y como mejor pueden desarrollar todo su potencial sápido. No hay que poner agua ni vino ni nada porque los berberechos sueltan mucho líquido y este tiene un sabor a mar delicioso; solo con las gotas de aceite de oliva virgen extra le da la grasa suficiente para formar una salsita riquísima, que incluso podemos beber utilizando las valvas como cuencos.

NOTA: Cuando pongamos los berberechos en la sartén para abrirlos es conveniente no poner demasiados de un golpe y amontonarlos; hay que dejarle su espacio para que puedan abrirse todos al mismo tiempo.

Los berberechos al vapor los podemos utilizar como aperitivo o como entrante.

Hay quienes le añaden zumo de limón una vez abiertos; no está mal pero a mí me parece que el limón, de ponérselo no hay que abusar de él porque su sabor fuertemente acido puede anular el verdadero sabor de los berberechos hechos al vapor.

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