Para dos raciones partiremos de una baila de unos 800 a 1000 gramos de peso aproximadamente. Le haremos un corte transversal a la espina central por la aleta pectoral y otro por la aleta anal, separándole la cabeza y la cola al pescado; quedándonos con el lomo, al que le separaremos los dos filetes de la espina central. Tornearemos estos filetes quitándoles las partes más finas y las pieles que pudieran sobresalir para darles bonita forma y les quitaremos también las espinas que les hayan podido quedar.
La cabeza, espina y cola la reservaremos para otras preparaciones; como hacer una sopa, por ejemplo, quedándonos para esta receta solo con los dos lomos; a uno por ración.
Para preparar este plato cogeremos unas alcachofas de temporada y le sacaremos los corazones, que cortaremos en cuartos; los pasaremos por harina y los freiremos en abundante aceite de oliva pasándolos, a continuación, a un papel absorbente para eliminarles el exceso de aceite de la fritura que pudieran llevar y los reservaremos.
Paralelamente calentaremos en sartén unos pimientos del piquillo de bote con unas gotas de aceite de oliva.
Pondremos una plancha al fuego y cuando la tengamos bien caliente doraremos en ella los filetes de baila bien aceitados y salpimentados. Los pondremos por la parte de la piel primero hasta dorarla, unos cinco minutos y luego por la parte de la carne, hasta dorarla también, unos tres a cuatro minutos.
Terminamos poniendo en un plato llano una base de pimientos del piquillo y el filete de lomo de baila encima. Al lado, como guarnición, colocaremos las alcachofas y terminamos con un poco de perejil picado por encima y un fino hilo de aceite de oliva para abrillantar al pescado.
NOTA: La baila hecha de esta manera gana mucho tanto en fineza como en sabor y es una de las preparaciones para este pescado que en nuestra casa tiene más aceptación.
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