Tarta selva negra

Para hacer esta tarta empezamos haciendo un bizcocho genovés de chocolate para un molde de 24 cm:

Ingredientes:

– 120 gramos de azúcar molida

–  90 gramos de harina de repostería

–  30 gramos de cacao en polvo

–    5 huevos

–  30 gramos de mantequilla fundida, opcional

–    1 cucharadita de levadura química, opcional

Ejecución:

Empezar separando las claras de las yemas a los huevos y poner cada cosa en cuencos separados. A continuación montar las claras a punto de nueve con la mitad del azúcar por un lado; y por otro montar las yemas con la otra mitad del azúcar. Cuando tengamos ambas cosas montadas las unimos con una lengüeta vertiendo las yemas sobre las claras; y con movimientos envolventes para no dejar escapar mucho aire de la mezcla. Reservar la mezcla en el frigorífico.

Mezclar la harina con el cacao en polvo y tamizar la mezcla un par de veces, pues el cacao suele formar grumos con mucha facilidad.

Añadir la mezcla de cacao con la harina, tamizándola de nuevo, sobre la mezcla de claras y yemas reservada; y seguir mezclando con la lengüeta con movimientos envolventes hasta tenerla mezclada de forma uniforme y en el menor tiempo posible.

Engrasar un molde desmontable de 24 cm. con mantequilla y luego darle un poco de harina por el fondo y paredes, desechando la que nos sobre. Verter dentro la preparación anterior, nivelarla y hornearla en el carro del horno precalentado a 180ºC de temperatura y con calor arriba y abajo durante unos treinta minutos aproximadamente; o hasta que metiéndole una aguja esta salga limpia.

Cuando salga del horno el bizcocho lo dejamos diez minutos atemperar en el mismo molde; luego lo desmoldamos, lo colocamos en una rejilla y lo dejamos enfriar completamente. Lo mejor es dejarlo de un día para otro y al día siguiente hacer la tarta.

Al día siguiente abrimos un bote de cerezas en almíbar, le quitamos el líquido de conservación y ponemos todas las cerezas en un cazo.  A continuación le añadimos 100 ml de Kirsch y las dejamos macerar un par de horas en el licor.

Mientras las cerezas maceran haremos un almíbar ligero con la misma cantidad de azúcar que de agua (60 gramos) y lo hervimos durante cinco minutos; luego lo dejamos enfriar y una vez frio lo mezclamos con el licor de las cerezas una vez maceradas. Este líquido lo utilizaremos para emborrachar al bizcocho cuando montemos la tarta. Las cerezas las reservamos también para el montaje de la misma.

Montaje de la tarta:

Empezamos primero haciendo un chantilly con 200 c/c de nata para montar y con una o dos claras de huevo, montando y azucarando las dos cosas por separado y luego uniéndolas con la lengüeta y con movimientos envolventes para que no baje la mezcla. La cantidad de azúcar la pondremos a ojo; probando para que no queden muy dulces ambas preparaciones.

Cogemos el bizcocho genovés y lo cortamos en dos porciones; a la parte de arriba le damos la vuelta y la colocamos de base para la tarta. A continuación y con una brocha la emborrachamos utilizando la mitad del líquido reservado para este fin. Encima de esta base emborrachada pondremos la mitad de la crema chantilly hecha anteriormente. Una vez bien extendida la crema pondremos las cerezas, dejando unas nueve cerezas para la capa de arriba.

Ahora cogemos la capa de abajo del bizcocho, le damos también la vuelta y la colocamos arriba, encima de la capa anterior ya preparada y la emborrachamos con la otra mitad del líquido. A continuación tapizamos toda la tarta con el resto de la crema chantilly.

Finalmente cubrimos la tarta con virutas de chocolate y le colocamos encima las guindas reservadas.

Virutas de chocolate:

Compraremos una tableta de 100 ó 150 gramos de chocolate para fundir del 50-60% de cacao y lo fundiremos al baño-María. Una vez fundido dejamos enfriar para que espese un poco y lo vertemos con cuidado sobre la bandeja de horno invertida y con una espátula lo extendemos hasta ponerlo fino. Ahora dejamos  que enfríe y cuando ya tenga consistencia suficiente lo vamos raspando con un cuchillo inclinado y vamos haciendo virutas de diferentes formas y grosores. Dependiendo de la inclinación que le demos al cuchillo nos saldrán de una u otra forma; pero no importa, al final resultan bonitas puestas en el bizcocho.

Otra forma de hacer las virutas, aunque mucho más pequeñas, es raspar el dorso de una tableta de chocolate para fundir con un pelador de patatas. 

NOTA: A nosotros nos gusta la tarta tal y como la vemos en la foto, pero si la queremos más alta podemos hacerla en un molde de 20 cm de diámetro y hacer de ella tres discos, que rellenaremos igualmente y ganaremos en altura.

Si no queremos hacer las virutas de chocolate en casa podemos comprarlas en las confiterías.

Nosotros hacemos la crema chantilly con nata y claras  huevo porque nos resulta menos pesada; pero si se quiere puede hacerse con nata solamente.

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