Pondremos media rodaja de mero por persona, pero teniendo en cuenta que el mero deberá ser de unos tres kilos de peso y las rodajas de cinco centímetros de espesor. En estas condiciones pondremos, en una fuente de cristal que vaya al horno, un poco de aceite en el fondo; encima las rodajas de mero sazonadas, y encima de estas la cebolleta cortada en juliana. A continuación le pondremos un chorro de aceite por encima, otro de vino blanco y otro de caldo del mismo pescado. Lo metemos en el carro del horno precalentado a 180ºC, con calor arriba y abajo y por un tiempo de unos 25 minutos aproximadamente. Una vez pasado el tiempo sacamos la fuente del horno y comprobamos el estado de cocción del mero sacándole la espina central y dividiendo cada rodaja en dos. Si hiciera falta se le da cinco minutos más pero sin pasarnos para que el pescado quede jugoso.
Mientras se hornea el mero pondremos una cacerola al fuego y herviremos unos guisantes congelados hasta ponerlos tiernos, aproximadamente unos diez minutos entre hervido y hervido del agua de cocción; luego tiramos el agua y aderezamos los guisantes con sal, perejil, aceite de oliva y unas gotas de vinagre de Jerez.
Cuando saquemos la fuente del horno pondremos cada media rodaja de mero en un plato de servir, con la piel hacia abajo y los mantendremos calientes metiéndolos al calor del horno mientras terminamos el aderezo de los guisantes. Para ello meteremos todos los guisantes así aliñados dentro de la fuente donde hemos hecho el mero y los mezclaremos con el jugo del asado y con la cebolleta.
Ya solo queda sacar los platos del horno y ponerle el aliño de guisantes por encima al mero inmediatamente antes de ser servido.
NOTA: En el aderezo del mero hemos utilizado como legumbre los guisantes; pero podríamos haber utilizado también habitas tiernas, que si las hervimos y luego las pelamos quedan muy bien. Además, si somos valientes lo podemos intentar con otras legumbres, como las lentejas o las alubias, por ejemplo.
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