Muslos de pollo rellenos


Hacer una farsa con carne de ternera picada, un poco de foigrass y otro poco de nata líquida, unos piñones tostados, sal y pimienta.

Coger los muslos de un pollo, deshuesarlos separando el hueso desde la parte mas ancha hacia la más estrecha; primero desde el contramuslo hasta el muslo para, finalmente, quitarle a este el hueso desde la parte más ancha a la más estrecha. A continuación procedemos a rellenarlos con la farsa preparada, poniéndole al final palillos para que el relleno no se salga; debiendo quedar tanto muslo como contramuslo rellenos. Poner los muslos así preparados en una bandeja de horno con un buen correón de aceite de oliva por encima y otro de vino fino, sal y pimienta. Hornear a horno fuerte (190ºC) durante unos cuarenta y cinco minutos; subiendo un poco más la temperatura si es necesario los cinco últimos minutos para dorar la piel. Una vez que se saquen del horno dejarlos enfriar antes de cortarlos en rodajas, para que se endurezcan y así poderlos cortar sin que se deshagan.

Por otro lado, prepararemos una vinagreta picando un par de tomates sin piel, unas cuantas fresas y unas hojas de albahaca; todo muy picadito. Aliñar ahora con sal, vinagre de Módena y aceite de oliva.

Presentar el plato poniendo un montoncito de vinagreta escurrida de su caldo, encima las rodajas de muslos escalopadas y; finalmente, napar con el caldo de la vinagreta las rodajas de los muslos.

NOTA: Los muslos los cortaremos en rodajas de medio a un centímetro de espesor para esta receta.

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