He aquí una manera de hacer una masa de hojaldre de una forma sencilla y también rápida con total probabilidad de éxito; indudablemente también tiene sus puntos en los que nos tendremos que fijar, pero son sencillos y de fácil cumplimiento.
Ingredientes:
– 250 gramos de harina
– 125 gramos de agua
– 200 gramos de mantequilla
– 5 gramos de sal fina
Elaboración:
La regla de oro que deberemos observar a lo largo de todo el proceso será la de que “la mantequilla deberá estar siempre sólida”; no deberemos dejar que se derrita en ningún momento. Para ello empezaremos haciendo nuestra masa en un día frio, o por la noche de no ser así, por un lado; y por el otro, antes de empezar meteremos todos los aparatos que vayamos a emplear en el frigorífico una hora antes: harina, mantequilla, agua, las espátulas y el rodillo.
Primero sacamos la harina y la pondremos en la superficie de trabajo y le echaremos la sal por encima y luego la mantequilla, que deberá estar cortada en cubos más o menos regulares. Ahora empezamos a mezclar la mantequilla con la harina ayudándonos de las espátulas, una en cada mano, no solo para mezclar sino también para ir cortando la mantequilla en trozos cada vez más pequeños, al mismo tiempo que la vamos mezclando con la harina. Cuando tengamos la mantequilla con la harina formando una especie de masa aterronada, paramos la mezcla y hacemos un montículo con un cráter en el centro; y empezamos a poner el agua fría, poco a poco, y con la ayuda de las espátulas iremos mezclando. En este punto no importa que tengamos terrones de mantequilla más o menos grandes sin mezclar aún bien con la harina, pues si disgregamos mucho la mantequilla corremos el peligro de que se ponga líquida, y eso es lo que no queremos.
Una vez hayamos añadido toda el agua y mezclado lo suficiente, usaremos las manos solo para hacer rápidamente una bola con la masa, presionando bien pues tiende a disgregarse con facilidad, la envolvemos en un film de cocina y la metemos dentro del frigo durantemedia hora.
Cuando saquemos la bola de masa del frigorífico la ponemos en la mesa de trabajo y con la ayuda del rodillo la extendemos un poco, como unos 30 – 40 cm., tanto en un sentido como en el otro y le hacemos un plegado doble; exactamente igual que se hace con todas las masas de hojaldre; la envolvemos en el film de cocina y nuevamente la metemos en el frigorífico durante quince minutos. En este punto hay que hacer notar que es más que probable que en este plegado se nos pueda romper la masa que aún no está suficientemente cohesionada; eso no es problema ninguno, volvemos a recomponer lo roto y seguimos adelante.
Cuando salga nuevamente del frigorífico la volvemos a estirar con el rodillo en ambos sentidos y le hacemos un plegado simple; la envolvemos con el film y nuevamente al frigo otro cuarto de hora.
Al salir ahora del frigo y después de estirarla, le hacemos un segundo plegado simple; y ya deberá estar la masa de hojaldre terminada, presentando un aspecto uniforme en toda su superficie.
Si viéramos que la superficie de la masa no presenta una regularidad y que por el contrario se ven manchas de mantequilla de diferentes tamaños, eso es señal de que la mantequilla aún no se ha mezclado lo suficientemente bien por culpa de haber estado más fría de la cuenta; en ese caso lo solucionaremos dándole uno o dos plegados simples más de los que le hemos dado y veremos como la masa adquiere uniformidad.
Cuando observemos que la masa ya es uniforme en toda su superficie daremos por finalizado el trabajo y la masa de hojaldre rápido estará concluida.
NOTA: El aumentar el número de plegados en una masa de hojaldre no ofrece ningún problema sino todo lo contrario, la masa a medida que se le aumenta el número de pliegues da origen a un hojaldre más fino y crujiente.
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