La denominación de Sopa thai de langostinos (Tom Yam Kung) se refiere a una sopa hecha al estilo Tailandés. Tom significa sopa, Yam significa ensalada y cuando el Tom y el Yam van juntos, significa que es una sopa con los ingredientes de la ensalada. Por último Kung significa langostino. Por lo tanto, la traducción podría ser que Tom Yam Kung es una sopa de langostinos con los ingredientes de la ensalada. Nosotros en Europa preferimos llamarla Sopa thai de langostinos o bien sopa al estilo tailandés.
Esta sopa es uno de los platos más famosos de la cocina tailandesa y lo cierto es que está verdaderamente buena. Para hacerla necesitaremos de los siguientes ingredientes:
Ingredientes para dos personas:
Para el caldo de pescado:
– 500 c/c de agua
– 8 cabezas y cáscaras de langostinos
– ½ puerro
– ½ zanahoria
– ½ cebolla
– ½ pimiento verde
– 1 tallo de apio
– 1 hoja de laurel
– 2 dientes de ajo
– 1 tomate maduro
– un ramillete de perejil
– pimienta negra
– aceite neutro
– sal
Para el caldo de la sopa:
– El caldo de pescado hecho anteriormente
– 1 cucharadita de jengibre ralladlo
– unas gotas de Tabasco
– ralladura de lima o de limón
– 70 c/c de leche de coco
Para la guarnición de la sopa:
– Un trozo de pimiento rojo
– aceite neutro
– aceite de sésamo
– 2 unidades de setas shitakes o champiñones
– aros de la parte verde de una cebolleta
– Un manojito de cilantro y sal
Preparación:
Comenzamos haciendo el caldo; para ello ponemos en una cacerola el aceite de girasol en el fondo de la misma y doramos los dos ajos machacados groseramente. A continuación adicionamos las cabezas y cascaras de los langostinos y reservamos las colas con el último apéndice de la cáscara. Saltearemos bien las cabezas de los langostinos estrujándolas contra el fondo para que suelten todo su jugo. A continuación agregamos la cebolla, el pimiento verde, el puerro, la zanahoria y el tallo de apio troceado y seguimos salteando. Finalmente agregamos el tomate y seguimos pochando hasta que el tomate ablande. Cuando lo tengamos todo bien refrito le ponemos el agua, pimienta negra molida y un ramillete de perejil; esperamos que hierva, desespumamos y tapamos la cacerola dejando que hierva a fuego bajo durante media hora. A la media hora apagamos el fuego y filtramos todo por un chino, comprimiéndolo bien con un cazo sobre las paredes para sacarle todo el caldo.
Cuando tengamos el caldo preparado le adicionamos la leche de coco, la sal, el jengibre rallado, la ralladura de lima o de limón; y ajustamos con el Tabasco el punto del picante. También la leche de coco podemos adicionar más cantidad en función de los gustos, pero ir poco a poco porque hay quienes no les gusta con mucho sabor a coco.
Una vez que tengamos el caldo de la sopa preparado y al punto de nuestro gusto, lo dejamos en el fuego al mínimo para que se mantenga caliente y nos ponemos a hacer la guarnición.
Para hacer la guarnición cogemos las colas de los langostinos reservadas y les hacemos con el cuchillo una incisión en el lomo a todo lo largo para quitarles el intestino, que suele tener tierra; pero también lo hacemos para que los langostinos cojan luego bonita forma al cocinarse.
En una sartén al fuego ponemos un poquito de aceite neutro (aceite de girasol, por ejemplo) y cuando lo tengamos bien caliente echamos los langostinos y los salteamos. Ya salteados le ponemos su sal y los pasamos a los platos donde vamos a servir la sopa. Seguimos salteando el pimiento rojo cortado en cuadrados y las setas troceadas. Una vez hecho este segundo salteado salamos y lo distribuímos en los platos de la sopa. A continuación ponemos unos aros de cebolleta cruda y un chorrito de aceite de sésamo. Y así preparados los platos de servir ya solo queda verter el caldo reservado que estará bien caliente, ponerle un poco de cilantro picado groseramente por encima y llevarlos a la mesa.
NOTA: Esta sopa es de las más apreciadas en Tailandia; por lo que, como suele pasar con todas las recetas que tienen mucho éxito, existen muchísimas versiones, tantas como cocineros; por lo que hemos reproducido la versión que más se aviene a nuestro gusto.
Por último decir que la cantidad de leche de coco que le podemos adicionar puede llegar a ser la mitad que la del agua que hemos puesto para formar el caldo. En nuestro caso podría llegar a los 250 c/c. Pero ya saben que es una cuestión de gustos.
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