Para hacer esta Sopa de castañas podemos partir de castañas frescas o bien de castañas pilongas. A nosotros en nuestra casa nos gusta más partir de castañas pilongas, porque no hay que pasar por el engorre de pelarlas y porque son más dulces; claro está que a diferencia de las frescas, hay que remojarlas como si fuesen legumbres la noche anterior.
Los ingredientes que utilizaremos para hacer esta sopa para dos comensales son los siguientes:
– 80 gramos de castañas pilongas
– 1 nabo
– ½ litro de caldo de pollo
– 50 c/c de nata líquida
– unos anises secos
– unas ramitas de romero
– unas tiritas de jamón ibérico
Preparación:
Empezamos poniendo en remojo las castañas la noche anterior; luego, al día siguiente, cocemos las castañas junto con un nabo más bien grandecito partido a la mitad, en poca agua, que apenas cubra los ingredientes y a fuego bajo, hasta que ambas cosas estén tiernas (aproximadamente una hora y media). Cuando veamos que el agua está ya casi consumida le ponemos el caldo y terminamos de cocer.
Cuando tengamos ya todo tierno es el momento de pasarlo por la túrmix para triturarlo y formar una cremita que volveremos de nuevo al fuego, espumamos y cuando comience la ebullición esperamos un poco a que suelte el aire acumulado durante el triturado; y finalmente, le ponemos el anís seco; apagamos el fuego y añadimos la nata, poco a poco, para que no se nos recorte la preparación.
Presentar poniendo la sopa en platos hondos previamente calentados y añadirle el jamón en tiras pasado levemente por la sartén para abrillantarlo y darle un punto de crujiente. Decorar con una ramita de romero o bien una ramita de hinojo fresco.
NOTA: A las castañas les va muy bien el nabo, el jamón, el queso, el hinojo, los hongos, las manzanas, etc. Con todos ellos podemos hacer variaciones en nuestra sopa.
Nosotros hemos cocido primero en agua y luego en caldo porque creemos que así se cuecen mejor y en menos tiempo.
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